Poemas con fines pedagógicos

Poema sin título

Soy un prototipo de mí mismo
lanzo los dados y la respuesta es el silencio
calles vacías inundan la última soledad que puedo resistir
el reflejo de la nada se entrecruza con las intenciones de lo real

Soy un arquetipo de mí mismo
en mi sangre y en el aire corre la hibris
que me impulsa como se espera en el tiempo
que me arroja al espacio inimaginado de la conciencia

Soy un estereotipo de mí mismo
la banalidad me carcome hasta la soledad
acepto al hombre intentando ser niño nuevamente
dejo el asombro pretendido a las últimas palabras graves

Soy un logotipo de mí mismo
juego a esconderme detrás de mi nombre
me permito soñar que las palabras comunican
alucino en el orden imaginario que supone la gramática

Para las hijas e hijos de Edipo


Hijos de Edipo volved a la tierra
Vuestro padre ha muerto
no os garantizo un celestial viaje
pero aun más radicalmente importante
sus cenizas en la tierra garantizaron la paz
[entre dos pueblos

Sófocles delator y cómplice
parodiáis la democracia en su  aparente esplendor
exponéis el odio ridículo por la diferencia
la necesidad de enseñar para el mundo
desde la tragedia personal irrevocablemente humana
pero hacéis ciego a Edipo para obligarlo a ver
sois cómplice de la implantación de una verdad
reproducida desde la intelectual tragedia
pero tan poderosamente como una comedia

Hijas e hijos de Edipo
sois el primer y último intersticio de la historia
vuestro padre murió sosteniendo en su última conciencia
la posibilidad de la paz para dos pueblos
A pesar de su ceguera tuvo en Colona un último trance
que lo acercó a la última verdad que aprendió
hijas de Edipo vuestro abrigo siempre será bien recibido
por todos los ancianos, hombres, niños y niñas
Hijos de Edipo no es necesario que vuestra sangre corra
a la tierra le basta con el agua de Poseidón y el sudor
de los labradores y de los atletas olímpicos

Edipo rey de la vida social cuando te coronas al vencer la muerte
Hijo-hombre de los mundos de la vida cuando empiezas a ayudar
en lugar de tramar el escape imposible de tu destino trágico
tomaste mucho tiempo para entender tu naturaleza
el suficiente para mostrar tu conocimiento hecho humus
sorprendiendo a los hombres que liberaste de la Esfinge

¡Oh, Edipo! Habéis aprendido desde el dolor
Te deseo para el más allá que tus hijos escuchen a tus hijas
que la sabia paciencia de tus hijas se multiplique
para todos los hombres y mujeres del mundo
de este acá presente discontinuo y espiral
al que le planteas la promesa de una sociedad  posible
la posibilidad de aprender sin necesidad de sufrir

No es necesario urdir la cabeza en el suelo
para tomar conciencia del hombre
No es menester elevar la mirada al cielo
para respetar al otro con el temor a lo sagrado
Basta con mirar los ojos de alguien
para aprender sobre su vida y sus pasos
para tejer un vínculo de amor que fluye
hacia los ríos de agua dulce donde Poseidón no llega

¡Oh, hijos de Edipo! No permitáis
que el infortunio de vuestro padre quede en vano
haced de su sed de paz para los pueblos
una intención firme de reconciliaros con los hombres
Haced del amor a las mujeres un reconocimiento
de las niñas y de los niños que después serán hombres
Dejad el rencor para dominar la tierra con la sangre
No escuchéis a las noventa pitonisas
son sólo un grupo de humanos planeando
la distribución de la tierra desde las más altas rocas
Escuchad a vuestras hermanas y la calma que os espera
ese ruido tranquilo del campo labrándose
el vaivén acompasado de las arpas y las flautas

¡Oh, hijas de Edipo! Vuestro designio no es la horca
el amor os liberará de las estrellas
los hombres que adoraréis serán campesinos
o guerreros que desangren vuestra identidad
El abandono de vuestra abuela a vuestro padre
no es el mismo abandono que ejercéis
sobre los hombres que no habéis amado
El eterno retorno a vuestros hijos y padres
es la salvación con la que reivindicáis el universo

Para Próspero

¡Oh, Próspero! Qué grande eres desde tu templo
Tu poder inspira a tus siervos y a los propios dioses
Eres el ejemplo que quise seguir en mi primera infancia
Estas en el lugar que debes estar para encontrarte

¡Oh, Próspero! Qué grande eres en tu isla
Encuentro con tierno regocijo tus dudas
No abandones tu isla para regresar a Nápoles
Te lo exijo yo para hacer más fácil tu decisión

¿Qué ocurrirá cuando pierdas tus poderes en Nápoles?
¿Es acaso hora de volver a tu tierra para proyectar tu muerte?
¿Los vinos de Italia superarán el dulzor de la brisa marina
fermentada con el tiempo que tu mismo marcas?

¿Estás conforme haciendo a tu hija la próxima reina?
¿El reinado que gana tu hija supera la pérdida de tu ducado?
¿Temes a la transición que te obliga a descender a la tierra?
¿No prefieres acaso la cercanía con las estrellas?

Tu ambición se ha proyectado y ganaste todas las apuestas
Calibán te ama a pesar de que intentó matarte
Siéntete orgulloso de su iniciativa, él es tu mejor aprendiz
Así como tu aprendiste el destierro y el dolor como requisito

No lamentes la libertad de Ariel ni de los otros
Ya lograste esposar a Miranda con el príncipe
Envía a todos a la tierra que desean y añoran
Tú quédate en tu isla y en tu propio desierto

Nunca superarás la adicción a tu propia magia
al hechizo con el que conmueves los pequeños dioses
a la sangre que puedes derramar para imponerte
No necesitas buscar la muerte para encontrarla
  
Para Husserl

No habéis podio explicar la relación universal
ese instinto humano para unir causa y efecto
ese mundo interior cohesionado con los genes del universo
debéis conformarte con superar a Platón y San Agustín

Hacéis la ciencia humanizada y humanizáis la ciencia
Dejas para Occidente la posibilidad de conocer
aunque posiblemente en Oriente ya se reconocía
cuando nosotros empezábamos apenas